Entró en la cocina Eleonora, vio a Salome y la miró con desprecio.
—Prefiero a un asesino antes que un egoísta, el asesino te mata de un
solo coñazo, el egoísta te va matando con cuchillo de palo —dijo Salomé.
Elenora tosió, se sirvió agua y salió de la cocina.
—Los muertos a veces buscan justicia —dijo Salomé.
Amparo se quedó viendo a Salome.
—No te sorprendas, que todos tenemos rabo de paja,hasta mañana —dijo
Salomé, cargó al niño que estaba en el coche y caminó hacia su
habitación, colocó al niño en la cuna, lo arropó, le dio un beso, se fue
a bañar y cuando salió se acostó desnuda porque hacia mucho, calor los
caballos relinchaban, los perros ladraban, los sapos les ofrecían sus
sinfonías, a los lejos se oían truenos, que fueron acercándose con la
lluvia, Salomé se colocó una bata y salió de la habitación, vio como
caen las gotas de lluvia en el jardín y en el corredor, pensó: "caen
como huevos fritos" sonaban plaz, plaz.
Amparo apareció con una lampara en mano.
—Rocío miraba como caen, parece el fin del mundo —dijo Ampara a Rocío que venía llegando.
—No me voy acostar, me da miedo —dijo Rocío.
—No tengas miedo, no podemos detener lo que va pasar, voy a buscar a mi niño, vamos a hacer café —dijo Salomé.
Se dirigió a la habitación, sacó al niño de la cuna, lo abrigo bien.
—Yo lo llevo —dijo Amparo y siguieron hacia la cocina por habitaciones
para no pasar por los corredores, llegaron a la cocina, Amparo colocó al
niño en el coche y montó el café
—Nicolás trajo una buena leña —dijo Rocío.
Nicolás y Cipriano llegaron a la cocina.
—¿Qué hacen aquí? Pensé que dormían —dijo Nicolás.
—No puedo dormir, me da miedo esa lluvia tan fuerte —dijo Rocío.
—Si estuvieras cerca del mar más miedo tendrías —dijo Salomé.
En ese momento un trueno que estremeció la hacienda.
—¡Coño que trueno! —dijo Salomé.
En eso empezó a temblar, se quedaron paralizados, Salomé agarró el
coche. —Vamos a salir, ya se calmo puede venir una replica —dijo
Nicolás.
Salomé cargó al niño y salieron al patio.
—Este temblor se sintió en todo el país —dijo Salomé.
—Estoy pendiente de Jesús, dónde estará —dijo Rocío.
—Tranquila Rocío, él está bien, él vino con esa misión en la vida
pronto sabremos de él, sí él me olvidó, de su hermana no se va olvidar,
estoy segura que vuelve por ella, por mí cuando lo vea lo creo, uno no
tiene nada seguro en esta vida, solo la muerte —dijo Salomé.

No hay comentarios:
Publicar un comentario