Renuncié a ti cómo renuncié a la muñeca con la que jugaba una mañana que
algo me hizo correr al balcón y era el entierro del único que podía
salvarme, no regresé a buscar la muñeca que dejé en la cama, atrapada en
esta vida hoy lloro por ti, por la muñeca y por mí, un canario se asomó
en la ventana y me preguntó ¿y la muñeca? Le respondí, ¡me la robaron!
miércoles, 18 de octubre de 2017
Sobre las olas
Te busco en el mar embravecido, te busco en el cielo, te busco en los
afluentes de los ríos, te busco en las caricias que sembraste en mi
cuerpo y vuelvo otra vez a sentir aromas de los rosales que nadie pueda
marchitar este sueño, escucha el sonido del remo al cortar las aguas,
oye la sinfonía de gatos, cada frase fue verdad, como la inmensidad del
mar, ¡oh mar! Quiero caminar sobre tus olas.
Jamás
Ahora que mis días van pasando, quizás no sea tarde para que la rosa
florezca, el sinsentido y las miserias humanas en este país que me vio
nacer, el resentimiento que había en las almas dormido lo despertó el
líder con pies de barro, todos lo adoraron, me asombro, jamás me imaginé
que cabía tanta mier... en un cuerpo, pobre país, nos morimos de
hambre.
Borrarme
Me besó en la noche y en la mañana escapó, el amanecer del recuerdo llegó una tarde, yo sabía que no me había olvidado,
todo tiene su tiempo, yo viví en su recuerdo, ninguna pudo borrarme de su mente.
todo tiene su tiempo, yo viví en su recuerdo, ninguna pudo borrarme de su mente.
lunes, 16 de octubre de 2017
Desafio
El cansancio lastima, en el crudo desierto sin renunciar va el alma
trascendiendo entre letras, me inspiras en la noble esperanza o en el
cruel desafió, ¡oh, quimera! Lo espero en el monte del olvido,, lisonjas
entre luces y rosas, hay veces que los meses son océanos, tanto
destello en la oscuridad, nada me detiene, no hay olas en el mar, hay
frio en mis manos.
Zumban
Rosas rosadas en mi desierto, el colibrí y otros zumban ávidos de
flores, el hada del saber me visita por las mañanas, me alegra mis días,
ella es la suave luz del amanecer enhebrando vocales en cuerdas doradas
para escribir mis poemas, rosas de mi jardín de otoño.
Colonia
Siento mi alma vacía como un rosario sin cuentas, amores que el viento
se llevo como hojas sin color, te agradezco por amarme, pero más te
agradezco por olvidarme, porque yo soy como el judío errante, ya ni
patria tengo, ahora es una colonia de otro país, murmuran los silencios,
murmuran las flores, murmuran los ríos.
Vengan
Vengan rosas a perfumar mis poemas, en mis pensamientos se acostó la
noche, los pétalos de las rosas blancas se despertaron, las mariposas
pasan y van y vienen, las rosas no vuelven al capullos, el éxtasis que
agoniza en mi corazón, tengo miedo al llanto que dejé olvidado en las
arenas del desierto, rosas azules.
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