jueves, 24 de enero de 2019

Mis dos amantes

Una mañana le dije a una amiga mía, que era igualita a mi hermana, ve a aquella casa y pregunta si está el señor, le di el nombre, no digas que yo te mande, 
ella me respondió, tranquila que me voy a otro pueblo. Al día siguiente llegó mi amante, Morella, por qué mandaste a tu hermana a preguntar por mí, yo le respondí, debe ser que como soy bruja pasé en mi escoba, bajé a preguntar por ti y me convertí en ella porque mi hermana está en la capital. Él se quedó viéndome, no me dijo más nada. A los dieciséis años conocí a Judas, una tarde casi se desmaya por el miedo porque soy bruja,
el día que terminamos mi amante y yo me dijo, que su hermana se había ido para Colombia, al día siguiente estaba en la casa de al lado de la hermana, al saberlo él se quedó asombrado y quería verme. A los meses nos encontramos, él ya convencido de que tenía mi don, me dijo, como bruja fallaste, no he visto nada, le respondí, esta noche la vas encontrar con otro, él me preguntó, lo voy matar, le respondí, no, se va escapar por una ventana, tres tiros, acuérdate de mí, recuerda quién soy, él se quedó pálido, así fue, le dijo que iba de viaje. Al tiempo nos encontramos al verlo casi arrodillado a mis pies con su cara de pánico recordé a Judas. Yo estoy tatuada en sus almas, como Bruja.

Mis ojos están como un arroyo

Mis ojos están como un arroyo salido de su cauce, silencio tras del vestido, con mis pies desnudos y en mis manos una antorcha de espumas, hoy siento el frío del olvido. Cielo, cómo pude vivir viendo lo que los demás no veía, hay momentos que me siento desfallecer

Miles de horas angustiosas, la vida no perdona

Ayer te vi pasar con mi rival, qué horrible pesadilla saber que no me quieres, es un dique entre los dos, grité por qué por qué y alcé mis puños rotos, en mi pecho ha quedado mi dicha como marchitas rosas. Y aunque me niegues sé que has sufrido, yo sé que has vivido miles de horas angustiosas, la vida no perdona jamás 
y yo vuelo libre como la mariposa.

Tocan

Han tocado a la puerta los años que dejé pasar sin vivir, no voy a abrir, me siento en el sofá como Cleopatra en su trono, 
me levanto hincada sobre mis ruinas, busco algo que no haya sido destruido, 
las palabras llenan el gran vacío que siento en mi alma, lágrimas de amarguras vierten mis ojos al ver que en mi presente solo quedan despojos de mi vida, qué hago aquí, ya no tengo nada, mis manos yertas escriben, escriben, escriben para acallar mis pensamintos que me gritan, ¡pendeja, ve lo que hiciste de tu vida!

martes, 22 de enero de 2019

La misma tumba.

Mis ánimos tendran retoños, ya no sé disfrazar mi dolor o me cansé de hacerlo, tiempo para decir lo que siento, mis pasos nuevas huellas dejaron porque iré detrás de mis escritos, sigo el camino que el destino me marcó, no huí, 
creo que es hora de volver al museo de mi corazón, soy esa que no se olvida, 
yo soy esa que vivió en tu corazón como una golondrina, si volvemos a encontrarnos que sea para morir juntos, que nos entierren juntos en la misma tumba.

Jamás has estado sola.

Para no morir en el olvido que mis recuerdos serán mi mortaja, todas las respuestas a nuestras dudas se encuentran escritas dentro de nosotros, 
hay que buscar en el fondo de nuestas almas, cuántas ausencias necesitas para entender que jamás has estado sola, me dice la vida.

El alma atesora.

Un poema se empieza sin saber lo que se va decir y se termina sin saber lo que se dijo, quería escribirte poemas, pero tú eres poesía que al verte puede ser leída 
y los poemas que quería escribirte quedaron tatuados con mis caricias, eres orilla que supera al mar, hay caricias que el cuerpo no siente, pero el alma atesora.

Todo o nada

Sola, el reloj se detuvo el día que te fuiste, quizas el hastío barrió el deseo dejando frío donde hubo fuego, el silencio fue borrando hasta mis prosas, 
deseo dar la vuelta con la frente levantada, a veces todo parece tan profundo y tan frágil a la vez, búscame cuando extrañes una caricia, búscame cuando necesites todo y nada a la vez.

Nuestras máscaras

No todos los caminos me conducen al mar, otros me llevan a la tormenta que azota mi vida, qué decir de mí salvo que voy partiendo, no estoy viviendo simplemente espero a la muerte, coletazos del eclipse, nos está moviéndonos, todos tenemos nuestras máscaras

lunes, 21 de enero de 2019

He visto

He visto mil hojas caer y la noche marchar veloz, he visto a la mentira volverse infinita, he sentido el odio golpearme al preguntar por alguien, he visto morir una flor, he visto acercarse a mi la decepción, he visto sanar mis heridas, he visto abrirse otra vez mis heridas, he visto irse la luz del faro que alumbraba mi camino, he visto la oscuridad con tu partida, he visto los días sin sol, he visto caer las hojas del olvido a mis pies, vi caer las alas de mi corazón sobre las hojas.