viernes, 4 de enero de 2019

Mi historia

Yo tenía siete años, estaba en el jardín cuando oí a mi tía que estaba en la puerta decirle a un señor, él vive en esa casa verde, al señor irse me acerque a la puerta y vi la casa, mi actitud dejó a mi tía sorprendida o tal vez no, porque ella sabía, entendía cosas, en la tarde cuando me voy a mi casa llevaba un coche con una muñeca, salimos de la casa, pasamos dos casas, cruzamos la calle, antes de llegar a la esquina cruzamos la calle y subimos la acera, llegamos al frente de la casa del hombre que nombró mi tía, era una casa colonial, vi la entrada, yo no quise seguir llevando el coche, seguimos, la que me acompañaba lo llevó, al día siguiente, siete de septiembre, entré a un cuarto, agarré a la muñeca, pero algo sentí, dejé a la muñeca sobre la cama y fui a una sala que tenía ventanales, me asomé por el lado izquierdo, esperaba pero no sé qué, al fin era un carro fúnebre, mi padre se fue y el coche y la muñeca. a los trece años me dio el sarampión, en Samana Santa como a las doce del Miércoles Santo tocaron en la puerta, pregunté quién toca, María me respondió un hombre buenmozo, le pregunté a qué vino, María me respondió, vino buscando a mi tía, le dije, María, pregúntale el nombre, pero no le digas que yo pregunté María, me dijo el nombre. A los catorce años me mudé una tarde de casa, enfrente vi un hombre, llamé a una de las que me acompañaban y le pregunté quién era este hombre, lo vio y me dijo, ese es, me dijo el nombre, él estaba hablando con un señor, vi que estaban despidiéndose, crucé la calle, él me vio, me dijo, eres una muñeca, de quién eres familia, le respondí, sé que pensó que iba ser suya por ser de quien soy familia, pasaron los días, un domingo pelearon dos putas, eso fue un escándalo que duro hasta la madrugada, hasta una ambulancia porque una aborto, la mujer no regresó a la casa le tuvo miedo a la otra puta, pasamos el lunes encerradas en el cuarto, antes de las doce nos dijeron, vamos salganse de mi casa a todo gañote, le daba golpes a la puerta del cuarto, nos paramos en el puente, yo estaba en shock, yo pensaba en los niños, estaba de espalda, no reaccioné, el hombre estaba a mi lado, les dijo a las mujeres busquen una casa, no sé cómo llegó, cuándo ni como se fue, eso fue un misterio, estamos al lado de la casa, por él dormimos esa noche en una casa, lo volví a ver, el siete de septiembre, esa noche tenía catorce años, estaba acostada con él en una cama pequeña, en una habitacion sin luz, no nos desvestimos, al día siguente mandó una cama grande, volvió al mediodía, la hermana lo llamó, él se vistió, cuando me vio se asombró, daba un paso para la puerta y se regresaba, desde la puerta se detuvo, no quería irse,
en la noche regresó, me dijo, Morella tú me asombras, nunca me había pasado eso con una mujer.
Pasaron los meses, una noche llegó tarde, yo me hacia la dormida, me veía mientras fumaba, él me abrazaba como marcando sus huellas en mi cuerpo,
no sabía cómo me iba vengar de él, dejaba la pistola debajo del colchón, un día la agarré, pensé en matarlo y a mí, pero como una voz me decía que no,
un veinticuatro de diciembre, me encontré frente a frente con la mujer, ella me dijo algo, no sé que dijo, porque frente a mí estaba un cuadro con una cama, en ella estaba una pareja abrazada y una ventana, al rato él llegó, le dije, dile a tu mujer que no repita esta historia, que ella no sabe con quién está metiéndose y eso no son celos, vigila, él me veía con su mirada tan llena de mí, una noche vi el carro en el puente, me acerqué, me dijo, vente, abrió la puerta del carro, salimos, fuimos por una carretera en un terreno grande nos paramos, se acercó a mí, me dijo, no quiero ir a esa casa, busca una casa, yo he buscado, pero no te han gustado a ti, le respondí voy a buscar, pero yo estaba como esperando algo, en ese momento no sabía que no entró en la casa, pasaron los días, meses, un día me dijo una de las que me acompañaban, mañana nos vamos para la capital, ese día se había mudado el basilisco al lado, yo estaba pendiente de mi amante, en la noche me asomé a la puerta, estaba una mujer en la puerta de la casa del lado, ella se acercó a mí, me dijo, mira en esa casa está un señor que te esta llamando, tiene rato aquí, le di las gracias, cruce la calle, esa noche nos despedimos, él me dijo, que su hermana se habia ido para Colombia, al día siguente estaba yo en una casas al lado de su hermana, a los meses ya me había casado, lo encontré, me dijo, como bruja fallaste, no he visto nada, le respondí, vigila, esta noche la vas a encontrar con otro, él me preguntó, ¿lo voy a matar? Le respondí, no tres tiros y se va escapar por una ventana y recuerdame, acuérdate quién soy, se fue pálido, al día siguente a las cinco, oía los rumores de lo que había pasado y se reían y yo me vengué.


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