Madrugada callada que trae ecos de tu voz, las sábanas son alas que envuelven mis ansias, aquí estoy quizás soñando despierta, aferrada a tu recuerdo, pasa la noche y el insomnio queda, se abren senderos en mi pensamiento, un día mis ansias sedientas de cielo
te dejaron ir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario