No recuerdo si lloré, le abrí las puertas de mi cuerpo, vio mis
carencias, será que el recuerdo aparta lo malsano y cura la herida, y
olvidar nos salva de querer en vano, no hay tormenta que termine en
brisa, el ave cantó en su ventana mi nombre para que no me olvidaras, el
ave que voló en mi ventana presintiendo tu partida, era un ave de paso
perdido como tu amor.

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