La neblina desciende densa y lenta, llegó el invierno llorando, la
lluvia que cae se olvida de los cristales, amantes fuimos nos quisimos
sin condición, ahora dices que no me conoces, si anoche dormiste en mis
brazos, al sentirme perdida lloraste y yo te perdoné, porque me alejaste
para que no te viera morir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario