En tus brazos encontré las bellas primaveras, la mañana nos encontraba
ebrios de amor, en tu partida me quede como una flor abatida, mi canto
se hizo suspiro en mi pesado corazón, el viento me da besos, hoy aquella
flor marchita vuelve a brillar porque aquel que ella añora aún está a
su lado.

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