El viento haciendo temblar las hojas, vivamos junto las glorias del
ayer, sé que sembré la semilla del amor en un corazón ajeno, no hay
cielo sin tempestades, escucho con acierto la quejumbrosa calma de los
mares escribiendo versos y siento tus suspiros desde ese más allá, qué
profundo es el misterio del amor.

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