sábado, 11 de febrero de 2017

Fluye.

En esta mañana sentada en mi columpio te extraño, perdido entre nubes crucé el abismo que nos separa, no te encontré, cierro los ojos y con los ojos del alma miro a un hombre que cabalga en un caballo por la llanura y el rio estático que fluye cuando lo miro, mi corazón da un vuelco, el hombre avanza hacia a mí, pero el rio no lo deja pasar, dejo de verlo y se detiene, el hombre se acerca a mí, siento su aroma, le toco su rostro. Le dije: cómo pude olvidarte con otro amor, sus lagrimas mojaron mi rostro.

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