Otra es la dueña de tu boca que fue mía, tengo celos, tengo miedo
escribiendo mi dolor, moriré porque me arrastro a tus brazos, si no me
quieres, por qué no termino con este tormento? ¿Por qué te espero?
Vuelve esta noche para ser mío otra vez, mis manos vacías como el eco de
un adiós, ¡ay vuelve, sálvame! No dejes que me muera sin besarte.

No hay comentarios:
Publicar un comentario