Todo cambio para mí porque yo me paralice de miedo, mis pies se trabaron
en las raíces del suelo, veloces pasan las horas, voy andando por el
sendero con un océano de lagrimas, no culpo a nadie de mi desgracia, le
tuve miedo a mi sombra, mi cabeza me grita, ¡Cobarde!

No hay comentarios:
Publicar un comentario