Era una chiquilla cuando empezó la guerra, no sé qué edad tenía,
recuerdo las calles destruidas, caminábamos entre escombros para llegar a
un pueblo lejano, llegamos en la noche al pueblo a los días la familia
que nos dio alojo nos corrió en la noche, eran como las diez, un militar
nos detuvo, lo miré y se me despertaron las ansias de mujer me asusté
porque tenía creo que catorce años, él también me deseó porque ya estaba
bien formada, nos dijo métanse en esa cueva hace frio,
nos acostamos en el suelo, a los días el militar vino a visitarnos,
estaba asombrada que un hombre tan apuesto se fijara en mí, pasaron días
el militar volvió, la gente que me acompañaba se fueron, pensé si no
hubiera cabrones no hubieran putas. El militar ya todo lo tenía
planeado, unos soldados trajeron una cama, ja, ja, ja cuando recuerdo mi
primera vez me rio, tenía días que no me bañaba se fue hediondo. ¡Qué
si era un héroe! Sí él mató a muchas mujeres enemigas con su fusil. ¿Y
por qué no te bañabas? Porque tenía que ir al rio pero era peligroso,
Mira esta foto qué linda. ¿De qué te ríes katrina? De mí, la vida nos
pone caretas, la venganza del tiempo la gente que me conoce me ve y
piensa que vieja está, yo veo a una amiga, pienso qué acabada está mi
amiga, así vamos asombrados de las caretas de unos y otros. ¿Y el
militar siguió buscándote? ¿Lo amabas? La pasión nos unía, no me
arrepentí porque el era el indicado. ¿Cómo se separaron? Ese día fui al
rio, pasé cerca de unos soldados y uno me dijo, estás cuidadita, en eso
llegó el militar y vio el gesto del soldado y lo cacheteó, seguimos al
río y aquí nos despedimos. ¿Katrina, con quién hablas? Con el viento
amiga, él no sabe mi historia.

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