El tiempo no espera a nadie ¡carajo!¿ porque no fuí como él? hay una
tempestad enorme en mi alma solo cuando escribo se calma.¿ A quién le
importa que la tormenta grita mi nombre, Morella? Yertas mis manos, una
daga en mi corazon creí que volaba, es mentira, sigo siendo prisionera.

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