martes, 6 de noviembre de 2018

Diosa

Por qué le escribo al viento fugitivo, vuelvo a la vida con la muerte a mi lado, 
espérame en el cielo, quiero verme en esos ojos tachonados de estrellas, detrás de mi silencio habita un te quiero, ahí donde guardan sus cantos las olas del mar, te espero vestida de verde mar como una diosa.

Abejita

La abejita se quedó dormida en una flor, estudia en las noches, llegó una mariposa y le dijo, despierta niña, la abejita sobresaltada le respondió, no estoy dormida estoy descansando mis ojos, la mariposa siguió volando, un colibrí se acercó a la flor, vio a la abejita y le dijo, abejita, anda a dormir a tu casa, ella le respondió, déjame tranquila hay muchas flores y te vas a antojar de esta, el colibrí se fue apenado y la abejita siguió descansando sus ojitos y desde donde escribo oigo sus ronquidos.

Habita

He venido para ver semblantes como escobas viejas, a pasar hambre a ver a los demás, llorar por hambre sin poder hacer nada por mi ignorancia, yo le hice una muralla a mis lágrimas para que nadie me vea llorar por hambre ni por nada, llene mi soledad conmigo misma, me escondí allá lejos donde habita el olvido.

Correr

Me acosté, hace mucho frío, me levanté como si me hizo correr un león, cansada, espero que se me pase el susto para bañarme, las palabras se van viento abajo, dejo que el grillo comience su canto, dejo que el perro ladre, voy a brindar, quiero saber a qué sabe tu olvido, recuerda que el odio que se lleva en el alma es como un cáncer y de repente explota.

Quise torcer



Aquel seis de noviembre quise torcer mi destino al levantarme, me dijo la que me acompañaba, mañana nos vamos para la capital, en la noche anterior se había mudado mi enemigo al lado de mi casa, pensé que bueno no quiero verlo, yo estaba pendiente de mi amante, la hermana se había mudado. Carajo, la vida va poniendo todo en su lugar, en la noche me asome a la puerta y se me acerco una mujer como de mi edad, me dijo en el jardín de esa casa está un señor fumando y te está llamando, le dije, gracias, no lo había visto, cruce la calle, pensé es nuestra despedida de lo sexual, pero no de nuestras almas.El día siguente me fui, pasaron los días, volví un dos de enero ya había cumplido dieciocho años, en la noche se acercaron todos los hombres que vivían en esa casa, el último que llegó fue mi enemigo, felicitandome por el año nuevo, seguimos hablando, una noche me dijo vamos a casarnos, en marzo nos casamos, una tarde me calce una falda negra un sueter verde, unas sandalias verdes, mi cabellera suelta con rizos suaves, fui a comprarme un reloj, cuando salí de la joyeria me quedé parada, lo que me faltaba era la carroza tirada por ratones y hadas volando con sus varitas a mi lado todos los hombres me veían frente a mi estaba un autobús, el conductor me miraba y atrás estaba mi amante viendo el espectáculo, cuando se me pasó el asombro me acerqué a él, lo primero que hizo fue recordame mi profecía, le respondí vigila esta noche y verás quién soy, acuérdate de mí.

lunes, 5 de noviembre de 2018

Como las aves

El mensaje perdido se lo lleva el viento, los rayos del sol caen en el suelo, las palabras declinan como ocasos, lago azul, alas del alma, cuando mi voz calle con la muerte mi corazón te seguirá hablando, voy andando al olvido renuncié a ti, como las aves a las estrellas.

La vida castiga

No me querías, pero la vida castiga, ahora que no puedes verme lloras por mí, quieres volver con las alas rendidas, no me querías, pero la vida castiga, riegas tu llanto por mí, vas pagando el castigo de no verme.

Apresionan

Mi alma vencida llora tu adiós, mi amor ebrio de luz, al verte partir mi pobre voz se quebró de emoción, la tarde moría en sombras y la desolación anidó en mi corazón, entre el viento van mis sollozos
buscándote, otros brazos te aprisionan mientras mi alma vencida llora tu adiós.

Pedazo

Yo no le tengo miedo al olvido, cubro mi frio con un pedazo del manto azul, escribo para alegrar a mis silencios, la luna ilumina mis noches tristes y le pone brumas sobre tu recuerdo, los pájaros me despiertan con sus cantares, yo soy olvido y navego en mi barca por las aguas del olvido.

El hielo

La tarde nublada y de fondo truenos anuncia fuerte lluvia, las aves vuelan a sus nidos, yo usé el arma del olvido para arrancarte de mi alma, de mi corazón, si eres el sol por qué no matas el hielo de mi invierno, ese día que dejaste de quererme me sentí desnuda, fuerte tempestad eléctrica y granizo azota a nuestro país.