viernes, 11 de julio de 2014



No puedo olvidar tus palabras, tu deseo de abrazarme con tanta fuerza que nada ni nadie nos pudiera separar, caminar por la orilla de la playa, agarrados de las manos, sin decir nada a la luz de la luna.





Cae la lluvia como caen mis lagrimas en mi alma, que no puede brotar porque me hice una muralla, para que nada me doliera, ni me importara, hoy lloro amargamente por tu ausencia.


jueves, 10 de julio de 2014



La neblina no me deja verte, te llevas mis sueños, mis esperanzas, no pude retenerte, que seas feliz, aunque no sea conmigo, nos amamos pero lo nuestro no puede ser.




Aquella estrella, un día la quise para mí, lloré porque no la pude alcanzar, oí una voz, voltee me dijo, Por esa estrella es que vas a aprender a amar, a llorar pero, nunca será tuya ya tiene dueña, me dijo eso y lo vi alejarse, corrí gritando, se devolvió, le dije ¡Pero, él me dijo que era su amor imposible! Me vio tan triste que bajó la mirada, me dijo ¡Sí, lo sé! De nuevo se alejó y desplegó sus alas y voló, voló muy alto.




Cuando me reprochas mi falta de cariño, me siento como en el fondo de un caudaloso rio con sus aguas pesadas, desde donde mi amor, mi cariño, ternura los enterré, para que nunca mas salgan de aquí, nado, nado y no puedo responderte y siento que me ahogo.


miércoles, 9 de julio de 2014

Cómo le digo a mi alma, que no te llame, a mi cuerpo que no te desee, a mi boca que no anhele tus besos, ¡dime por favor!


Me da risa que pienses que te amo, sabes desde hace mucho tiempo aprendí a fingir y lo hago mejor que tú, que eres un aprendiz.


Hay un gran espejo en un pasillo, me detengo a verme y viene un señor que me dice que me apure, le sonrio y lo sigo, él me cede el paso y llego a un gran salón en ese momento la orquesta empieza a tocar. Me siento emocionada la música me hace sentir como que floto, en ese momento se acerca a mí un hombre muy elegante, me lleva de la mano al centro de la pista, empezamos a bailar me sentía como una pluma entre sus brazos, mi cuerpo se mecía como una palmera, mi emoción era tanta que no me fije que el sitio estaba lleno, cuando entre no vi la gente, cuando terminamos de bailar nos pidieron que bailaramos otro tango, el corazón me palpitaba de la emoción, las luces me hacían sentir como que estaba cerca de las estrellas, mis pies no tocaban el suelo, teniamos los rostros tan cerca que se rozaron nuestras bocas, aplaudieron y me desperte.


martes, 8 de julio de 2014

Escale la montaña, al principio tenía miedo, a medida que subía el miedo huía y aumentaba mi visión, mis fuerzas, mis conocimientos, ya en la cima miro lo que deje atrás y pienso ¡No me arrepiento de nada!