Entre el mar y el cielo
me siento vacía como los asientos de un teatro, la vida se ríe de mi existencia, mis pasos borrachos de inseguridad y miedo no llevé una vida normal, como llevan los demás, vivi en una cuerda floja sosteniendo a mi verdugo, un dia entre a su cuarto porque tenía que ver, oir la escena, cielo santo estaba soñando con un hombre, la neblina cubrió todo hasta mi alma,
me dicen deja que te ocurra la vida, siempre tiene la razón.

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