Llovió y en las ramas húmedas cantan las aves,
el tren pasa todos los días y a cualquier hora, solo que tenía miedo de subirme en él, y cumplir mi sueño de escribir, un día en la estación mirando el tren estaba una hada, de repente con su varita mágica me montó en el tren, desde ese día no me he bajado, las aves cantan en las ramas húmedas.

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