Tus ojos alumbran mi triste sendero, que haré sin ti en este mundo, no me ocultes tus ojos, llegué tarde a tu vida, no se puede doblar al destino,
en la tarde que se moría nos dijimos adiós, yo en la noche colqué mi dolor,
en esa noche otros brazos te aprisionaban y me dicen que nunca volverás, acudo a los vientos, idearte en formas tangibles y hallarte en la pequeña alcoba.

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