Hoy se abrieron las puertas de mi alma, la vida me obliga a limpiar a mi alma, voy por el carnaval de la vida disfrazada de miseria reconociendo a unos disfraces sin hablar, porque si abro la jeta lloran los violines, en mis ojos llevo la noche y en una mano los despojos de mi maldita vida, voy en la comparsa gritando, quiero bajarme de esta pelota que gira, gira, que respira.

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