Yo fui la más callada de todas las que hicieron el viaje hasta su puerto, pero me sentí burlada y me cegaron los celos, deseé tener una varita mágica para que viera a la mujer que amaba con otro, yo fui la más callada, un día lo encontré y de mi boca salió mi deseo, lo que lamenté fue que la mujer no se enteró que por mí la descubrió con otro en la misma que duerme con él ahora, me preguntó, por qué ese deseo de humillarlo, de verlo vencido, por qué, por qué,
por qué pensé en ese momento que los celos me cegaron, sí, sí no lo quería porque siempre estaba cerca de mí sin vernos, hasta ese día, por qué detuvo mi huida, por qué estuvo a mi lado toda su enfermedad hasta su muerte y creo más allá.

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