La suave sinfonía de la noche se oye en el campo, un soplo frío entró en mi habitación, me levanté, me asomé en la ventana, oigo un niño llorar, se me revuelca el corazón porque llora ese niño, cuando oigo llorar a una niña no siento esto, tengo que sanar eso, de repente pensé, por aquí no hay niños, sentí un ruido, ¡ah, es un gatito!

No hay comentarios:
Publicar un comentario