Hiedra que corres por los árboles, la soledad es un reloj que va lento, el silencio es morir por dentro, se secó el manantial de la tinta y mi pluma se cansó y mi imaginación se quedó en blanco, mis manos yertas cansadas de escribir, solloza la lluvia, me lloviznan los ojos, se fue mi inspiración, ya no me queda nada.

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