Paralizada por el frío, mientras escribía la neblina cubrió todo prendí las luces, hoy recogí un botón de rosa blanco como la nube que va pasando, se muere la noche y yo despierta
recordando las horas de locuras, aquellas noches de derroches de besos, aquellas noches que eras mío el reloj del olvido vertió sus campanadas de muerte en mi pecho dolorido, se murió para mí, se murió la noche.

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