Cuando tú vas yo vuelvo y me echo una siesta, el sonido de las letras se
arrastran en la aridez de la tierra, se oyen las campanas de la lluvia,
¡oh, no remuevas más las matas del sueño! Quiero dormir y despertarme
en el otro plano, la vida pasa por el pensamiento del poeta cómo el
vacío que gira.

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