Fabriqué peldaños para que me saquen del pozo, conocí el filo de las
mentiras, el caballo dorado corre con sus crines al viento, contemplo
las ruinas de mi país invadido, el caballo dorado es mi corazón herido,
el silencio vaga por el aire en plena huida de la tarde y mis ojos se
humedecen.

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