Suspendida en el infinito espacio soñando con tus besos, extraño las
noches de risas serenas, de veredas con cielo diáfano, hui del mar de
nuestra comunión secreta, tú eras mi mejor poema. Está la noche callada,
penetra el silencio, troncos envejecidos, cicatrices del tiempo, ramas
que cuelgan al ritmo del viento, el hueco del viento altera el vuelo de
las aves, el placer está vacío.

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