El viento cansado y viejo se recostaba en los arboles haciendo volar a
las aves que alegres cantaban desde las montañas, viene la lluvia, los
truenos estremecen mi refugio, la tormenta grita improperios contra el
ventanal, como el agua que se escurre entre mis manos él se marchó, como
el viento hacia la nada,
dichosa tu almohada que acompaña tus
sueños, te olvidaste de aquel nido que te dio calor, espero encuentres
en otros brazos lo que buscaste en los míos, el cielo llora vertiendo
lagrimas frías.

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