Soy silencio abrumado de amargos desencantos, un dia comprendió que era
cómo el rio que se va yendo y nunca se va, su amor de una una noche
siguió siendo mío, fuimos marea de tiempo soñado, extraño aquellos
encuentros de esas noches de frio cuando tu cuerpo y el mío se daban
calor, se apagaron las cenizas solo quedó mi corazón muerto de amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario