Estoy perdida en la llama de la vida, mecida por el silbido de este aire
grácil y templado, buscaba con afán tu alma, pero tu alma estaba cerca
de la mía, quisiera ser el viento para envolverte en besos, yo sufro lo
indecible al verte con otra al ver que inútilmente te envío poemas, pero
el día que te des cuenta que me amas yo reiré, pasaré del brazo de
otro, yo en silencio hilare mi nostalgia.

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