Vagué por la noche y grité tu nombre, tengo el
corazón destrozado, siempre me esperabas en la avenida donde los arboles
dejaban caer sus hojas, las flores se acurrucaban en las grietas de las
aceras y en un parpadeo de la vida te buscaste otra y yo me quedé como
una mariposa con las alas rotas, la senda está preparada y muerta para
mí.

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