Hay una tormenta en mi alma, oigo el canto de lo ignoto, porque cuando
nos encontramos entre gente me miras con admiración y cuando estamos
solos tú mirada es de odio, tú no eres hombre, creía que estaba bajo tu
sombra, tú eres el qué está bajo mi sombra.

No hay comentarios:
Publicar un comentario