Salí a buscar inspiración, caminé por las calles de tierra con arboles
de pinos, de lado a lado unos arboles que se abrazan las ramas, se
cimbrean, cuando voy llegando al rio veo una carreta con un caballo
famélico, las aves se me acercaron y me dijeron. Montate en la carreta.
Les respondí, ¡ay todos nos vamos a montar. Todos me respondieron, sííí.
Me monté y vi que venían más, de repente la carreta se elevó, las aves
cantando. Un ruiseñor me dijo, mira la miseria humana. Le respondí. No
me hables de ella, la conozco tanto, sigue cantando hazme olvidar a el
mundo..

No hay comentarios:
Publicar un comentario