La tempestad, bendigo mi despertar he visto las resacas de la tormenta,
vi el sol de oro, el mar de nácar, olas acariciantes, candor de la
neblina, hoy no quiero sentir su cálido abrazo, alma inspirada que vaga
por el mundo como una alma en pena, oyendo, mirando, caminado como una
gata para no hacer bulla.

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