Destino, me empujas al vacío, las horas se agolpan, hoy clamo al
silencio, al incierto destino que me arrastra como una muñeca de trapo
por las calles de la amargura. quiero gritar que retumben en el mundo
mis gritos, ¡piedad, piedad, sáquenme de esta cárcel, no aguanto más!

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