viernes, 7 de octubre de 2016

Tarde

Corrimos aquella tarde, pisamos las hojas secas, la lluvia nos empapó, sumergida en aguas profundas envuelta en olas de deseos, perdidas tus manos de escultor en mi silueta, tus cabellos locos y yo enredé mis dedos en ellos, derroche de besos, la noche se hizo corta, anoche se fundieron mis labios con los tuyos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario