Me quedé paralizada, miré el cielo, un susurro me dejó el corazón seco,
lloré, lo llamé, mientras lo esperaba la angustia me atenazaba en esas
horas inciertas, tardó, pensé que no venía, llegó tarde como un dios
griego, él estaba feliz con su nuevo amor, él no sabía que era nuestra
despedida, le llamó la atención una foto, la tomó en sus manos, a los
días se cayó la foto, pensé vino a despedirse de mí, lloré.
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