Fue cruel despedirme de ti, lloré ante la incertidumbre de irme sin
saber que la vida me alejaba, porque se despertó como un volcán el odio
que albergaba tu alma, aunque estoy lejos me llega, yo pagué con creces
mis errores, sonriele a la vida, enciende el sol en tu vida, perdona a
mi no a la vida, ya estoy condenada, no tengo perdón y tú sabes que soy
más fuerte que el odio.

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