| Yo no soy nada, llegué a la estación de la vida, llegó el tren, desde el andén vi que tiene muchos vagones, no tenía equipaje, cabizbaja me monté, me dejé llevar, cierro los ojos, el maquinista anunció la partida, abrí los ojos, vi por la ventanilla, recorrimos un trecho, el viento entró, se sentó a mi lado, me contó las leyendas de estos lares, me dijo, escribe, para regarlos por estos campos verdes, no quedarán solitarios, ni los ríos que besaron tu sueños los mojarán.. |
viernes, 17 de junio de 2016
Vida.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario