Me embriagué con el fino licor de la lectura, me olvidé de todo, un día
salí de mi embriaguez, vi que todo lo perdí, corrí a su lado, brindé en
la fina copa de su boca, yo sabía beber otras veces en esa copa, pero
otra se tomó las sobras de mi copa vacía, seguí embriandome con la
lectura y él soñando con mis besos.

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