La soledad callada se sienta a mi lado me mira, rota por la lluvia que
desborda mis ojos, ¿quién batió las alas del ave que cantaba en mi
ventana? Hoy viajan mis poemas por todo el mundo, desde mi refugio las
veo volar, miro mis alas rotas, digo, benditos los que me quebraron las
alas.

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