Las manos casi hablan, hay un destello a lo lejos, se oye un trueno, cae
unas gotas del cielo en el cristal, lo invisible a los ojos es
reconocido por los ojos del alma, cuando tenemos fe es más fácil ver lo
invisible, mi corazón se abrió y vi que no hay heridas, solo el sol
radiante que ilumina mi alma.

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