viernes, 12 de febrero de 2016

Trepaba.

Recuerdo aquella quebrada caprichosa que se trepaba sobre el muro del patio de la hacienda, me asomaba a la ventana cuando llovía, se opacaba la ventana con la neblina, los pájaros volaban por los corredores, la soledad se atrevió a entrar en mí, ella y el olvido me indican el camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario