domingo, 23 de agosto de 2015

Aprendí a nadar en los mares de las ausencias, nadé en los ríos del abandono, hasta que un dia estaba nadando en la laguna de la hipocresía, llegué a la orilla, se me acercó un cisne y me dijo, no busque a gente hipócrita, una mujer que oyó lo que el cisne me habló, se puso pálida y se fue, ja, ja, ja, si viera que hasta las piedras ahora me hablan y me dicen que me olvide de todo, ¡qué vida, mi vida!

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