lunes, 23 de marzo de 2015

Solitaria a la intemperie, vago en las calles solitarias y empieza a llover, una vendedora de rosas se me acerca, me ofrece un ramo de rosas, la miro, le respondí todo lo perdí, no tengo para comprarlas, ella me miró, me regalo una rosa, le di las gracias, me sonríe y pensé, ella pensaría que soy loca, ja, ja, ja a lo mejor así es la cosa, ja, ja, ja.

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