Oigo el maullido de un gato, salgo de mi habitación, camino por los
corredores iluminados por la luna, oigo a lo lejos una música, cierro
los ojos, bailo, me siento en tus brazos, todas las luces se encienden,
la música sigue la orguesta toca sin parar, hasta que pisé al gato.

No hay comentarios:
Publicar un comentario