sábado, 3 de enero de 2015

Oigo el maullido de un gato, salgo de mi habitación, camino por los corredores iluminados por la luna, oigo a lo lejos una música, cierro los ojos, bailo, me siento en tus brazos, todas las luces se encienden, la música sigue la orguesta toca sin parar, hasta que pisé al gato.

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