Morella de Román
jueves, 8 de enero de 2015
La tormenta no pudo hundir mi barco, porque me aferré a mi fe, a los pensamientos elevados y un día el timón de mi barco lo llevaba Dios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario