martes, 2 de diciembre de 2014

Brindo por el olvido, quise ahogar mis penas, pero más lo recuerdo, sus palabras retumban en mis oídos, ¿por qué me engaño? Lo veo tan lejos y tan cercano, ¡no tomo más! Quédese allá tranquilito, olvídeme si quiere ¡feliz navidad! Suya.

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