Corro
hacia el río, hay unas plantas silvestres que parecen girasoles
amarillos, unas como margaritas, agarro unas me adorno mi cabellera,
cuando miro hacia los dos árboles hermosos, ahora secos, hay en uno de
ellos dos pájaros negros, voy hacia ellos, de repente llegan más pájaros
y vienen hacia mí, corro como que me lleva el diablo, me zambullo en el
río, desde aquí los veo que revolotean, nado un rato, pienso ¿por qué
atraje a esos pájaros? Salgo del río y me siento cerca del árbol caduco.

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