miércoles, 3 de septiembre de 2014

Recorro mi lugar amado, el caminito con sus grandes arboles a los lados, que al pasar creía que estaba en el edén, las flores silvestres con las que adornaba mi cabello, el río donde tantas veces nade, el árbol vetusto con muchas raíces que me sentaba en ellas y un día me picaron las hormigas y corrí hacia el río y nade para que se fueran.

No hay comentarios:

Publicar un comentario